Arrancando el blog, cuyo tema principal sorprenderá a muchos.
¿Por qué la religión? Principalmente porque este año largas charlas y debates empiezan a tenerme frita, y de alguna forma tenía que desahogarme.
Pero aprender (a la fuerza) los argumentos que ostenta la Iglesia para meterse en todo y chupar del bote no será un esfuerzo en vano. Me alegro de conocerlo cada vez más para poder rebatir y criticar con conocimiento y esa conciencia tranquila que proporciona llevar la razón.
Empiezo blando, ya me alteraré pronto seguramente. Es lo que tienen estos temas. Pero sí me gustaría dejar claro que todo lo escribiré desde el cariño y el respeto por todas las personas, sus creencias y su fe. Mis críticas no son para los que creen en un Dios y hacen el bien, que son muchos. Son para aquellos que no son buenas personas, sean ateos, creyentes o paladines.
Otro motivo por el que me ha parecido un buen hilo conductor para el blog es que la religión está más que presente en toda la sociedad. Así, podré hablar sobre música, sentimientos, política, ciencia... vamos, sobre lo que me dé la gana. Porque está por todas partes. Siempre imponiendo "su verdad".
El título va dedicado a mi idolatrado Terry Pratchett. Autor que, para explotar toda su ironía, translada en sus obras a mundos fantásticos lejanos los dilemas de nuestra sociedad. Pudiendo sus personajes juzgar objetivamente y con humor las cosas sin sentido a las que estamos acostumbrados. ¡Ay, si todos pudiéramos ver el mundo de una forma tan loca e inocente!
"[...]
-Quiero quedarme -dijo Dosflores-. Creo que las ceremonias como ésta se remontan hasta una simplicidad primitiva que...
-Sí, sí -le interrumpió Rincewind-. Pero, por si te interesa saberlo, van a sacrificar a la chica.
Dosflores le miró, atónito.
-¿Cómo, a matarla?
-Sí
-¿Por qué?
-A mí no me mires. Para que crezcan las cosechas, o para que salga la luna, o cualquier cosa de ésas. O quizá sencillamente les gusta matar a la gente. Es una religión.
[...]
Dosflores abría y cerraba la boca.
-¿Y no pueden usar flores, fresas y cosas así? -preguntó-. ¿Una cosa simbólica?
-No.
-¿Lo han intentado alguna vez?
Rincewind suspiró.
-Mira -dijo-, ningún sacerdote supremo que se respete va a organizar toda la cuestión de las trompetas, las procesiones, los cráneos y todo eso para luego clavaar el cuchillo en un narciso y un par de ciruelas. Tendrás que hacerte a la idea de que el asunto de las cepas doradas, los ciclos de la naturaleza y todo eso siempre acaba en sexo y violencia, generalmente al mismo tiempo.
Para su sorpresa vio que a Dosflores le temblaban los labios. Dosflores no sólo veía el mundo a través de unas gafas color rosa: Rincewind sabía que lo veía a través de un cerebro color rosa y lo oía con orejas color rosa.
[...]"
Fragmento del libro La luz fantástica de la saga El Mundodisco de Terry Pratchett.
Como se cita innumerables veces en las obras, el color de la magia es el octarino. Suficiente explicación sobre el nombre del blog. ;)
Espero publicar muy pronto y muy a menudo y conseguir lectores. (Ya he puesto la semilla destacando las palabras sexo y violencia en el texto, que siempre venden).
